LA CALUMNIA ES EL CRIMEN MAS DESPRECIABLE
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Fuente: Fotogramas
Publicado: Julio 1994
F: ¿Recuerda cuando sintió por primera vez deseos de dirigir?
MG: Si, muy bien. Estaba trabajando en Londres con Franco Zeffirelli. Fue durante el rodaje de "Hamlet" De todas formas, antes, rodando el último Mad Max con George Miller, este me decía que mi mirada era la de un director de cine. Entonces, yo no tenía el sentido de la organización, ni siquiera la capacidad de visualizar las cosas para poder saltar al otro lado de la cámara. Creo que es una idea que me ha venido de forma natural poco a poco. No me he dicho La semana que viene quiero convertirme en director de cine. Me lo he pensado. Luego leí la historia de "El Hombre sin Rostro" y pensé que allí había una película. Naturalmente, a mí me resultaba más fácil que a otros. Quiero decir más facil conseguir el dinero, convencer a los productores...
F: ¿Cuál fue su metodo de trabajo?
MG: Se trató simplemente de un cambio de costumbres. Tenía una pequeña grabadora y no paraba de hablarle. Tomaba notas todo el tiempo y tenía que hacer un enorme esfuerzo para organizarme mejor de lo que había hecho hasta entonces. Me acostaba temprano y me consagraba al trabajo, nada más que a la película.
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F: ¿No sentía miedo al dar un paso tan importante?
MG: Al principio, sí, pero el miedo desapareció ya al segundo día. Te das cuenta de que se trata, básicamente, de r al trabajo y hacerlo. No tienes tiempo para sentarte, preocuparte y morderte las uñas. Por otro lado debo decir que dirigir una película es una responsabilidad que pesa sobre ti cada instante del día y de la noche. No paras de pensar en ello. Aunque estés fatigado, aunque estés durmiendo, tu cerebro continua trabajando, pensando en ello. Es algo que en cierta manera te devora totalmente.
F: ¿Tenía claro desde el principio que usted sería también el protagonista de la película?
MG: No. Quería consagrar todas mis energías a la dirección y no dividirme en dos. No estaba seguro de poder pasar de un lado a otro de la cámara, así que ni me lo plantée. Luego resultó que a los dos actores a los que ofrecí el papel me dijeron no por diversos motivos y no se me ocurrió pensar en un tercero que pudiera hacerlo, así que decidí interpretarlo yo mismo.
F: ¿Se inspiró en alguno de los directores con los que ha trabajado?
MG: Oh, sí. Pedí algo prestado a todo el mundo, de películas que he hecho o que he visto. Hablé con Clint Eastwood antes de empezar el rodaje. Acababa de ver Sin Perdón También hablé con Petrer Weir. Le dije que tenía miedo y me dijo: Más te vale tenerlo. Entonces le dije: Dios mío, Peter, quizá no esté lo suficientemente asustado...
Es absurdo cuando te sorprendes a ti mismo asusttado porque no tienes suficiente miedo. Esto preocupó a Peter, así que me llamó más tarde y me dij: Oye, Mel, la verdad es que todo lo que tienes que hacer es decir "Acción" y "Corten".
F: ¿Hay algún elemento autobiográfico en "El Hombre Sin Rostro" que le hiciera interesarse por este proyecto a nivel personal?
MG: Yo tenía la edad del niiño protagonista en 1968, que es el año en que se desarrolla la historia, así que hay un principio de identificación... Procedo de una familia solida y segura, lo que no es el caso del niño de la película, pero las personas son las personas, ya se sabe, y hay muchas cosas que tarde o temprano nos han atormentado a todos. Los 12, 13 ó 14 años son una edad difícil.
F: Ültimamente son muchos los actores que han pasado a la dirección. ¿Cree que se trata de una fase natural en la carrera de un actor?.
MG: No sé, pero es cierto que pasa cada vez más a menudo. Puede que se trate de la satisfacción que sientes cuando buscas y encuentras algo sin que nadie te guíe.
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F: O de la insatisfación que algunos sienten siendo solamente actores...
MG: Puede que sí, que de ahí proceda el deseo de dirigir también.
F: ¿Qué es lo que detesta más en la vida?
MG: Odio que me estafen. Odio que hablen mal de mí a mis espaldas. La calumnia es el crimen más despreciable.
F: ¿Cómo se las arregal para mantener su intimidad? Parece que lo consigue mejor que otros...
MG: No tengo intimidad... Trato de no exhibirme en público, cosa que a algunos no parece detenerles en absoluto. Tarde o temprano alguien me pillará en la situación más ridícula o algún tipo escribirá un libro sobre mí. Y, desde luego, no se forrará si la historia que cuenta es aburrida y gris, ¿no le parece? Así que la adornarán. Pero hay que aprender a vivir con esto sobre tu cabeza. Yo los perdono. Hay que tener mucho sentido del humor y olvidarse de gente así. No vale la pena hacerse mala sangre, gastar energías en eso.
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