MEL GIBSON, LA ESTRELLA QUE BATIÓ RECORDS
Publicado por Fotogramas
Enero 1997
Mel Gibson: En ocasiones me siento como si estuviera en una tienda de caramelos y pudiera escoger lo que quisiera. Me ofrecen más proyectos de los que me puedo plantear, y ¿qué le voy a hacer?. ¿Por qué voy a mentir y decir que no es así?. Supongo que lo mejor que puedo hacer es disfrutar del momento. Sé que llegará ese día en que todo esto cese, en el que no sea el primer nombre que venga a sus cabezas, pero no voy a adelantar acontecimentos.
Con los 40 recién cumplidos, ¿ve ese momento más cerca?.
Mel Gibson.- Nunca he estado más relajado. Durante toda mi vida siempre he tenido esa energía demoníaca que no sé muy bien de donde me viene pero que, especialmente cuando tenía 20 años, no sabía como satisfacer. Esa fuerza me hizo hacer muchas locuras, pero es algo que ha pasado. No es que no tenga energía. Sigo considerándome una persona muy enérgica, pero no tan alocada. Me alegro de haber perdido ese aspecto de mi personalidad.
¿Fué esa energía la que le devolvió al rodaje de Rescate (Ransom) pocos días después de haber sufrido una operación de apendicitis?
Mel Gibson.- Creía que me iba a morir, pero no de la operación, sino de lo mucho que me hicieron reir durante el rodaje mientras hacían lo posible para que descansara entre escenas. Como no me podía reir a pleno pulmón acababa haciendo esos ruidos que erán aún más hilarantes. Me sentía como John Hurt en Alien, como si se me fuera a salir algo de mi interior.
Algunas de las escenas de acción de esta película parecen bastante agotadoras, especialmente recién operado.
Mel Gibson.- Creo que todo es sencillo después del número de horas de trabajo que tuve que poner para sacar adelante Braveheart. Es cierto que algunas escenas fueron algo duras de rodar, pero soy mejor en el cine de acción que en cualquier otro tipo de película.
|
|
|